Gerardo Romo Opinión de Gerardo Romo

A LÁPIZ… DIGITAL | EL SPAUAZ MÁS ALLÁ DE SU HORIZONTE

“Los tiempos electorales traen consigo la posibilidad de mostrar dos caras: lo mejor o lo peor de una sociedad”.

Los tiempos electorales traen consigo la posibilidad de mostrar dos caras, lo mejor o lo peor de una sociedad. Y los comicios que permitirán la renovación del Comité Ejecutivo del Sindicato del Personal Académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (SPAUAZ) podrán mostrarnos si quienes educan al grueso de la población de nuestra entidad, más de 40 mil jóvenes, hombres, mujeres, alumnos trans vulnerados en sus derechos elementales, viven en la luz del saber o en la barbarie del deseo de poder.

Las maestras y maestros del SPAUAZ tienen en este proceso electoral frente a sí, la posibilidad de demostrarnos que sus pasos por las aulas, por sus doctorados, por sus perfiles PRODEP y demás medallas han valido la alegría y no son meros adornos.

Las maestras y maestros de la universidad agrupados en el SPAUAZ tienen en sus manos la posibilidad de entregarle a la sociedad zacatecana un proceso electoral ejemplar, donde la razón, el corazón sencillo y la nobleza de la vocación de enseñar y formar personas de bien, libres, solidarias, empáticas al dolor y capaces de ser compasivas muestre que quedarse con una dirigencia sindical valdrá sólo si los huesillos de sindicato sirven para alimentar una mejor universidad donde los derechos laborales de profesores y profesoras se ejerzan y respeten tanto como el derecho de alumnos a que sus maestros y maestras no los violenten, los traten con dignidad y por lo menos acudan a clases con regularidad.

Apenas hace menos de un año la UAZ vivió el más deleznable proceso electoral del que se tenga memoria, con mensajes llenos de suciedad y odio en los dos bandos que participaron, (por decir lo menos) y que dejó incluso en evidencia que nuestra universidad era dirigida por alguien que deshonró el espacio que le fue concedido por la confianza de la comunidad.

Un primer paso para demostrar que el sindicato es efectivamente mayor de edad y ha aprendido un mínimo de honradez y honestidad es que los encargados de los comicios permitan que todas y todos los agremiados con sus derechos sindicales vigentes aparezcan en el padrón (y no se les elimine) por no ser afín a alguno de los grupos que “dominan” el tablero.

Segundo punto, que las y los aspirantes a dirigir el sindicato sean afines a los intereses de las y los sindicalizados y no a los de la patronal en turno (¿será mucho pedir?).

Tercer Punto.-  Que el rector Ángel Román y sus funcionarios y funcionarias no interfieran en el proceso electoral y dejen que los y las agremiadas decidan libremente ¿será mucho pedir?

Cuarto.- Que los aspirantes y aspirantas al cargo se abstengan de desear una vez que la voluntad de la mayoría les elija ser inmediatamente después los patrones o patronas en turno, ¡libra al gremio de tener dirigentes sindicales que deseen con todo su corazón ser el próximo rector o rectora!

Quinto- Que entre las y los aspirantes a dirigir el SPAUAZ sepan que los grupos que los impulsen no están por encima del sindicato como un todo. Que el culto a la personalidad termine eclipsado por una colectividad sólida.

Sexto.- Que las profesoras y profesores del SPAUAZ , sobre todo aquellos que son más jóvenes y cuya modalidad de contratación es por honorarios sientan que su gremio los respalda de tal manera que sean capaces de protestar y exigir de su sindicato y de rectoría condiciones laborales dignas que pongan freno a la precarización existente.

Séptimo.- Que la campaña que habrá de vivirse entre las y los aspirantes a dirigir el sindicato prevalezca el argumento, la razón, la creatividad  y por qué no ¡hasta la alegría!, antes que la descalificación, el insulto y la cobardía de escudarse en el anonimato para denostar a compañeros y compañeras de gremio.

¿Para qué sirve un sindicato? la respuesta más sencilla es para defender los derechos de sus agremiados y agremiadas. Que ése espíritu prevalezca y que el interés del sindicato sea construir una mejor universidad, (aunque la ola neoliberal que se ha empeñado en arrebatar a maestros y maestras su alma creativa y educadora para convertirlos en expertos y expertas llena formularios para lograr merecidas gratificaciones económicas que enmascaran la precarización laboral que padecen).

Y ojalá que el proceso electoral del SPAUAZ sea un proceso de continuidad que permita la cicatrización de heridas profundas y el ensanchamiento de la esperanza de que entre todas y todos se edifique la solidaridad verdadera.

Y que profesores y profesoras no olviden, como diría Fernando Savater que la educación es el proceso fundamental de humanización, donde la sociedad transmite valores y conocimientos para perpetuarse.

Y que educar es un acto de optimismo y coraje que requiere la participación conjunta de familia y escuela para formar ciudadanos racionales, críticos y libres, capaces de vivir en democracia.

*Me gusta dejarme sorprender por las pequeñas cosas de la vida, y ahora desde el periódico digital Semillero65 incursiono en el mundo de las personas mayores. Director de Ágora Digital.


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