INMORTALES MUNDIALISTAS DE LA TÁCTICA Y LA ESTRATEGIA EN EL FUTBOL: HUGO MEISL

Meisl, en efecto, lo consiguió casi todo en el fútbol, destacando especialmente por su capacidad de gestión y organizativa.

José Ortega
Foto: Cortesía

Árbitro internacional, secretario de la federación austriaca, miembro de la FIFA y seleccionador nacional durante la época de oro del fútbol austriaco, la del Wunderteam (equipo maravilla), componen el sobresaliente curriculum alcanzado por el vienés Meisl (1881-1937), que dejo su empleo de banquero para dedicar su vida al fútbol.

Meisl, en efecto, lo consiguió casi todo en el fútbol, destacando especialmente por su capacidad de gestión y organizativa. Cuando el fútbol Olimpico vivía una crisis enorme como consecuencia del cada vez más acentuado profesionalismo del fútbol. Intento poner en marcha una gran competencia mundial en colaboración con su homólogo, el francés Henri Delaunary.

De hecho, Meisl deseaba ampliar las fronteras de una competencia de la que él había sido principal impulsor en 1924, la copa Mitropa o copa de Europa central.

Sin embargo, el nombre de Meisl hay que ligarlo por encima de todo al llamado Wunderteam, nombre como fue bautizado a la selección austriaca de los años 1931-1935. En realidad, más que de un equipo habría que hablar de un sistema de juego, que se basaba en un ataque en bloque mediante un constante y asediado pressing ofensivo. A raíz de esta nueva tàctica y estrategia futbolìstica de la época, el austriaco acuño aquella frase célebre: la mejor defensa es un buen ataque. Cierto, cualquier forma, que sus teorías futbolísticas se vieron favorecidas por la presencia de grandes jugadores, que lo interpretaban adecuadamente como Karl Sesta, Josef Bican y, muy especialmente, la estrella Mathias Sindelar, uno de los mejores delanteros europeos del momento, conocido como “el Mozart del fútbol”, contribuyeron al éxito de la táctica revolucionaria en la selección austriaca de Meisl.

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