ISRAEL CHÁVEZ NO SE SINTIÓ ARROPADO.

Ramona Verde

Lo que pasó ayer con el SUTSEMOP en la marcha por el Día del Trabajo, es un claro ejemplo del despropósito en el que ha caído el sindicalismo. Su líder, ISRAEL CHÁVEZ LEANDRO, ayer tuvo que correr para evitar agresiones de un grupo de sindicalizados y también de Telesecundarias, que se han sumado al descontento por los acuerdos a los que llegó el SUTSEMOP con la parte patronal, sin tomar en cuenta a la clase trabajadora. Cada sindicato con su propia problemática, pero doliéndose de lo mismo, es una muestra también de que hay vacíos en esa relación que debe permear entre representantes de trabajadores y patrones. El descontento contra ISRAEL tal vez le traiga costos políticos que serán duros de pagar...

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