Opinión de
Carlos Ernesto Alvarado
QUOD DIXI DIXI | LA CRUELDAD LEGALMENTE ADMINISTRADA
La crueldad no solo existe fuera del sistema; muchas veces opera desde dentro, con sello, firma y fundamento.
"La sola idea de que una cosa cruel pueda ser útil es ya de por sí inmoral." — Cicerón.
Hay algo profundamente incómodo en el derecho; pero preferimos tratarlo como se tratan los temas incómodos en la vida pública, con silencio técnico y lenguaje sofisticado. La crueldad no solo existe fuera del sistema; muchas veces opera desde dentro, con sello, firma y fundamento.
Nos gusta repetir que el derecho vino a domesticar la violencia; que sustituimos el garrote por el procedimiento. Suena bien, incluso tranquilizador. El problema es que no eliminamos la violencia, solo la hicimos más ordenada; la volvimos expediente. Y así, sin darnos cuenta, logramos algo notable; ejercer crueldad sin sentirnos crueles.
En algún momento pensaba esto y lo sigo creyendo; nuestros legisladores no entienden que el derecho penal tiene un gusto peculiar por las clases desfavorecidas. No porque sean más propensas al delito, sino porque el sistema parece tener un imán afinado para quienes nacen en la cara menos amable de la moneda; como si la ley tuviera un GPS configurado para ubicar la pobreza antes que el delito.
No es un secreto; las cárceles están llenas de personas que no nacieron con vocación criminal, sino con menos oportunidades que un billete de lotería. Nacer en una colonia marginada, con acceso limitado a educación, salud y empleo digno, en los hechos funciona como un antecedente penal anticipado; el sistema no espera a que demuestres nada, primero te identifica, luego te procesa y, si sobra tiempo, te escucha.
El aumento de leyes punitivas en las últimas décadas no responde necesariamente a una sociedad más criminal; responde a una sociedad más temerosa y a una clase política que ha descubierto que el miedo es rentable.
Vende, posiciona y legitima; así terminamos con un catálogo de delitos más extenso que cualquier política de bienestar.
La ecuación es simple; a más leyes, más detenidos, a más detenidos, más pobres en prisión. Porque el sistema no tiene la misma eficacia cuando el delito se comete desde un despacho con aire acondicionado. No es lo mismo robar un pan por hambre que estructurar un fraude millonario; para el primero hay respuesta inmediata, para el segundo, a veces hay prestigio, influencia o candidatura. No es exageración, es consistencia.
Pero la crueldad no solo se mide en a quién se castiga, sino en a quién se abandona; está en las madres buscadoras haciendo el trabajo que el Estado no hace. Está en las mujeres que tienen que convertir el dolor en protesta para ser apenas escuchadas; está en la indiferencia institucional, que no deja marcas visibles, pero produce daños profundos.
Sin un sistema de bienestar real, el derecho penal no corrige nada; solo administra consecuencias. Llega tarde, castiga selectivamente y después se presenta como solución; es la forma en que el poder intenta resolver con sanción lo que nunca quiso atender con dignidad.
La lección es incómoda porque no es solo jurídica, es política; el derecho puede contener la crueldad, pero también puede perfeccionarla. Y mientras sigamos confundiendo legalidad con justicia, el sistema va a seguir funcionando con precisión quirúrgica, pero en la dirección equivocada.
Porque aquí el problema no es que la ley falle; el problema es que funciona exactamente como está diseñada.
Y mientras el gobierno siga apostando por castigar más y garantizar menos, la justicia seguirá siendo una promesa selectiva; rigurosa para los de abajo, flexible para los de arriba.
Noticias Relacionadas
Opinión de
Carlos Ernesto Alvarado
QUOD DIXI DIXI | PERDER PARA GANAR: LA NUEVA ARITMÉTICA ELECTORAL DE ZACATECAS
En Zacatecas estamos a punto de descubrir una nueva virtud de la democracia, perder una elección y conservar posibilidades de convertirse en diputado.
Opinión de
Mons. Sigifredo Noriega Barceló
REFLEXIONANDO EL EVANGELIO | ENTRE SONDEOS Y MÁS
El modo de vivir de la sociedad del siglo veintiuno no se entiende sin sondeos, encuestas, tendencias y más.
Opinión de
Issac Félix
PALABRA VIVA | HAY CARGAS QUE NO NOS CORRESPONDEN
Hay situaciones en las que, con la intención de ayudar, terminamos involucrándonos tanto en los problemas de otra persona que comenzamos a vivirlos como si fueran nuestros.
Opinión de
Alex Bravo
EL ESPECTADOR | EL UNO
Según los reportes, tras la volcadura de un tráiler en la comunidad de El Saucillo, en Villa de Reyes, decenas de personas ingresaron a la caja del contenedor para robar la mercancía.