Opinión de
Mtra. Isabel
TU MAESTRA QUE TE ADMIRA… | BIENESTAR EN VACACIONES
ero, más allá de no hacer nada, también son una oportunidad silenciosa (muchas veces desaprovechada) para reconectar con uno mismo y con el mundo que nos rodea.
“Vivir unas bonitas vacaciones no depende de tener el plan perfecto, sino de estar presentes, sobre todo para ustedes mismos”.
Estimados jóvenes, sé que están en su espacio, lejos de las aulas, lejos de tareas complicadas, lejos de las exigencias académicas, es por ello que en esta ocasión reflexionaremos sobre, las vacaciones, las cuales suelen verse como un descanso merecido, un paréntesis en medio de la rutina escolar, del estrés de proyectos. Pero, más allá de no hacer nada, también son una oportunidad silenciosa (muchas veces desaprovechada) para reconectar con uno mismo y con el mundo que nos rodea.
Como estudiantes, viven una etapa en la que todo parece urgente: calificaciones, decisiones futuras, elección de profesión, preparación para examen de admisión, expectativas propias y ajenas. Por eso, las vacaciones no deberían ser solo un escape, sino un espacio para preguntarse: ¿qué necesito realmente en este momento para estar bien?
Descansar, sí, dormir más, desconectarse un poco del estrés académico, dejar de mirar el reloj, disfrutar de su habitación, de su espacio, de su lugar favorito. Es importante elegir cómo se descansa, no todo descanso nutre; pasar horas en el celular puede distraer, pero rara vez llena. En cambio, salir a caminar, convivir con personas que se aprecian, retomar una actividad que se disfrute o simplemente estar en silencio, puede dar una sensación mucho más profunda de bienestar.
Por ello analizando el bienestar como clave para descansar, es algo verdaderamente importante, es en el presente lo que debería de ser lo primordial las 24 horas del día, incluso en nuestras horas de dormir. Y el celular no siempre lo otorga, puede dar una gratificación instantánea y dopamina al por mayor, pero realmente un estado de sentirse bien de manera integral, no del todo.
Por ello, les recomiendo que estos días reflexionen sobre cómo buscar realmente el bienestar propio. No es necesario viajar lejos ni gastar mucho dinero para vivir algo significativo. A veces, lo valioso está en lo cercano: conocer mejor tu comunidad, tu municipio, sitios colindantes; también se puede hablar con personas que no sueles escuchar, probar realizar algo nuevo aunque te dé miedo, ya sea patinar, senderismo, escalar, rally, hasta prepararse para un maratón. Jóvenes, las vacaciones pueden ser un laboratorio de vida: un momento para equivocarse sin tanta presión, para explorar intereses, para descubrir qué les gusta, qué no, qué es importante cambiar, qué necesitan que soltar.
Entonces, es significativo escucharse, escuchar su interior y ajustar lo que se tenga que ajustar.
Hay algo importante que no se dice lo suficiente: no todo el tiempo libre tiene o deber ser productivo, existe una presión constante por aprovechar cada momento, como si descansar fuera perder el tiempo, y no lo es, aprender a detenerse, respirar, recapacitar, reconectar, tomar un respiro no es hacer nada, sino hacer mucho por ti, y sin culpa, ya que también es una forma de crecer, es una forma introspección, para conocerse más, para ajustar las piezas que se tengan que ajustar, por eso el silencio es bueno, en especial para ello, para crear su plan de vida a corto plazo, háganlo jóvenes, vale la pena regalarse ese tiempo, por ustedes y para ustedes.
Al final, vivir unas bonitas vacaciones no depende de tener el plan perfecto, sino de estar presentes, sobre todo para ustedes mismos. De elegir conscientemente cómo quieren sentirse, qué quieren, qué hay que cambiar. Porque, más que una pausa, las vacaciones pueden ser un pequeño ensayo de la vida para reconstruir su persona, su bienestar.
Jóvenes aprovechen su espacio, conecten con su yo, es su momento, es lo primordial, es una gran oportunidad. Ya que si logran el bienestar, el resto estará bien, porque ustedes están bien.
Con cariño
Su Mtra. Isabel
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