Opinión de
Susana Sánchez
La Familia | Convertir los tiempos
La Familia | Convertir los tiempos
“Los tiempos no son buenos ni malos”
San Agustín
Susana Sánchez*
El tiempo es un concepto fundamental que gobierna nuestras vidas. Las cosas que nos suceden a lo largo de nuestra vida están marcadas por el tiempo en el que suceden, todos somos lo que vivimos a través de los tiempos en los que nos toca existir.
Convertir los tiempos no se trata solamente de interpretar, sobrevivir y luchar sino de entender como las acciones y las circunstancias cambian a través de diferentes periodos y en distintos contextos
Aunque no siempre, en muchas ocasiones tenemos el poder de transformar los momentos que vivimos para poder aprovecharlos y crecer y construir un mejor presente y un futuro más esperanzador.
Un primer paso para convertir los tiempos que nos toca vivir en algo mejor es ubicar, aceptar y adaptarse. Si nosotros negamos la realidad en la que vivimos, provocaremos frustración y resistencia, cualquier situación adversa requiere aceptación y reconocimiento ante los hechos para poder enfrentarlos de manera inteligente y con una mentalidad abierta. No es resignación sino adaptación, la cual es clave para poder mejorar lo que vivo.
También es importante mantener una actitud positiva que nos permita percibir nuestras circunstancias con optimismo, buscándole el lado bueno a absolutamente todo, enfocándonos en las oportunidades de aprendizaje que me deja lo que me pasa, manteniendo la esperanza en un futuro mejor y transformando mi perspectiva.
Recordemos que nuestras decisiones están siempre guiadas por nuestra escala de valores, y convertir los tiempos implica actuar de acuerdo a nuestros principios, esto implica desarrollar virtudes y vivirlas con unidad de vida.
Cada época trae consigo retos y oportunidades que nos ayudan a desarrollar las habilidades que ocupamos en las circunstancias que vamos viviendo, lo cual nos ayuda a adaptarnos, a sobrevivir, a crecer y a prosperar.
Es importante enfocarnos en el presente, en el aquí y el ahora, sin preocuparnos tanto por el futuro ni lamentarnos por el pasado, para no vivir en la nostalgia ni tampoco en la ansiedad; la práctica de la atención plena, controlar nuestra imaginación, disfrutar lo sencillo y vivir nuestra edad y nuestra realidad nos ayudara a alcanzar mayor plenitud.
Todo lo anterior sabiendo que no podremos modificar ni enfrentar los tiempos que vivimos de manera aislada sino siempre en comunidad. La familia es el entorno que puede marcar la diferencia a la hora de vivir mis tiempos. Colaborar con otros me permite compartir, crecer, generar recursos, conocer otras experiencias y encontrar un propósito de vida haciendo mucho más llevadera mi realidad, dándole estabilidad, seguridad y amor a mi vida y a la vida de los que quiero.
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