Opinión de
Issac Félix
PALABRA VIVA | LA CRUZ NO FUE EL FINAL, FUE EL COMIENZO
En el Getsemaní comienza el sufrimiento más profundo de nuestro Salvador, su alma estaba profundamente angustiada, al punto que su sudor se volvió como grandes gotas de sangre que caían a la tierra, reflejando una presión extrema tanto física como espiritual.