Erika Macedo Opinión de Erika Macedo

COMUNICAR Y CONECTAR | CUANDO EL GRITO DE GOL SE CONVIERTE EN SILENCIO: LA VICTORIA QUE NUNCA DEBIÓ COBRAR VIDAS

Lo ocurrido durante los festejos por un gol de la Selección Mexicana, donde tres personas perdieron la vida en la Ciudad de México, no puede verse como un hecho aislado ni como "cosas que pasan".

Hay imágenes que deberían hacernos celebrar. Y hay otras que deberían obligarnos a reflexionar. Lo ocurrido durante los festejos por un gol de la Selección Mexicana, donde tres personas perdieron la vida en la Ciudad de México, no puede verse como un hecho aislado ni como "cosas que pasan".

La euforia, cuando pierde el rumbo, puede convertirse en una ola que arrasa con la prudencia. Es el reflejo de una realidad preocupante: hemos comenzado a normalizar conductas irresponsables bajo el pretexto de la emoción colectiva.

El fútbol une, emociona y despierta un profundo sentimiento de identidad nacional. Un gol enciende miles de corazones al mismo tiempo, pero esa misma chispa nunca debe convertirse en un incendio de imprudencias que termine consumiendo vidas.

Los mensajes importan. Y mucho. La comunicación es el árbitro invisible de la sociedad: marca límites, orienta conductas y recuerda que la pasión también necesita reglas. Cuando ese árbitro guarda silencio, la imprudencia encuentra cancha libre.

Porque un gol dura unos segundos, pero una ausencia pesa toda la vida. Ninguna celebración debería terminar con una silla vacía en la mesa de una familia.

México necesita aprender que la verdadera victoria no está en el marcador, sino en que todos regresen a casa. Porque cuando el festejo apaga una vida, el gol deja de ser un triunfo y se convierte en una derrota para toda la sociedad. Ningún campeonato, ningún clásico, ningún Mundial… vale más que una vida.

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